PROCESIÓN DEL ENCUENTRO

CRUZ
A nuestra procesión se la conoce como la del Encuentro

A las 7'45 de la mañana del Viernes Santo, los hermanos cofrades están citados en la Iglesia de Santa María. Asisten al Sermón y a su terminación sacan a las calles de Benavente las imágenes de Jesús y María. 
La procesión se divide en dos, la Virgen es procesionada por la Calle Herreros y Jesús Nazareno por la Rúa. Una vez que las dos imágenes han llegado a la Plaza Mayor se celebra la ceremonia de la Venia y Encuentro de Jesús con su Madre y, a su terminación, la procesión regresa a la iglesia.

La Semana Santa del año 2002 trajo varias modificaciones en nuestra procesión, el Sermón dejó de celebrarse en la Plaza Mayor y se cambió el recorrido de regreso a la iglesia, tras la ceremonia del Encuentro de la Virgen Dolorosa y Jesús Nazareno. 


Durante todo el recorrido, las imágenes son arropadas por los benaventanos que rezan Santo Vía Crucis y, cuando finalizan cantan la Salve a la Virgen, momento culminante donde aflora el más profundo sentimiento de los asistentes.
En el encuentro del año 2006, para señalar el lugar donde se rezan las estaciones, se colocaron 14 cruces de madera en distintos balcones del recorrido de la procesión.
En esta procesión numerosos cofrades portan grandes cruces de madera cargadas a hombros, como Cristo lo hizo camino del Gólgota. Algunos de ellos, por promesas realizadas, lo hacen descalzos y en estricto silencio.

Entre los personajes más característicos de nuestra Cofradía destaca el hermano Pedro Carballo El Fungo (+ 6-03-09), que conserva la tradición de hacer sonar una trompeta en la noche de Jueves Santo, invitando a levantarse a todos los hermanos y hermanas a procesionar.

Antiguamente la Procesión del Encuentro se iniciaba a las cinco de la madrugada, y se cuenta que los cofrades tenían por costumbre reunirse antes de la procesión para tomar un tente en pie, consistente en unas pastas y una copita de aguardiente. Muchos de ellos, manteniendo la tradición de jugar unas chapas, aún no se habrían acostado.

 

En la actualidad,  algunos hermanos y asistentes a la procesión, se reúnen a su término para desayunar unos churros con chocolate o café. Los más tradicionalistas, con el hermano Viejo a la cabeza, siguen siendo fieles a la copita de aguardiente. 

Es también costumbre que durante la procesión del Encuentro, dos hermanos cofrades recojan, en cazos de cobre, las limosnas para sufragar los gastos que la procesión tiene, o bien para ayudar a las personas más necesitadas. En la actualidad son los hermanos cofrades Leopoldo González y Apolinar Uña, Polo y Polín,  los encargados de este cometido.